Estos pendientes reinterpretan la cruz clásica con un enfoque contemporáneo y lleno de movimiento.
Dispuestos de forma desigual, los cristales crean una caída orgánica y asimétrica, haciendo que cada pendiente tenga su propio ritmo y personalidad.
Una joya con carácter, pensada para quienes valoran los detalles únicos y el diseño con intención.
Composición y cuidados:
El enganche, con forma de cruz martillada, está elaborado en latón de alta calidad y chapado en oro de 24 y 18 quilates, aportando textura y brillo artesanal a la base de la pieza.
Desde cada cruz caen dos finas cadenas de oro, ligeras y elegantes, salpicadas de cristales checos en tono azul zafiro.
Se aconseja evitar el contacto con perfumes, cremas, jabones y agua. Para conservar el brillo de la pieza te recomendamos limpiarla usando el paño suave que incluimos junto con la pieza.
Estos pendientes reinterpretan la cruz clásica con un enfoque contemporáneo y lleno de movimiento.
Dispuestos de forma desigual, los cristales crean una caída orgánica y asimétrica, haciendo que cada pendiente tenga su propio ritmo y personalidad.
Una joya con carácter, pensada para quienes valoran los detalles únicos y el diseño con intención.
Composición y cuidados:
El enganche, con forma de cruz martillada, está elaborado en latón de alta calidad y chapado en oro de 24 y 18 quilates, aportando textura y brillo artesanal a la base de la pieza.
Desde cada cruz caen dos finas cadenas de oro, ligeras y elegantes, salpicadas de cristales checos en tono azul zafiro.
Se aconseja evitar el contacto con perfumes, cremas, jabones y agua. Para conservar el brillo de la pieza te recomendamos limpiarla usando el paño suave que incluimos junto con la pieza.